
Fabricas de cambio

Arqueología Industrial

Fabrica de Loza
Entre hornos y casas
Con una nación recién independizada, varios miembros de las élites promulgaban la construcción de industrias nacionales para promover la economía local. En 1832, varios personajes de la élite capitalina formaron la Sociedad de Industria Bogotana. Para 1834, se había finalizado el proyecto de la Sociedad: la Fábrica de Loza Bogotana. El día de la inauguración la fábrica se incendió, y para recuperarse de las pérdidas, poco a poco los miembros de la Sociedad vendieron sus partes.
En 1837 la fábrica abre sus puertas a sus trabajadores a los procesos de creación de lozas bogotanas. En 1845 el único dirigente de la Fábrica era el empresario Nicolás Leiva, que mantuvo el sitio hasta su muerte en 1887, fecha en que también se considera el fin de la época funcional de la Fábrica. Se resalta que uno de los objetivos de esta fábrica fue disminuir la delincuencia al disciplinar a los residentes a través de la implementación de la fábrica. En el siglo XX, la fábrica fue adaptada como zona de vivienda por los descendientes de los trabajadores.
Este complejo es un registro aún visible de como las personas utilizan un mismo espacio durante varios períodos de tiempo. Aunque el sitio originalmente fue diseñado como fábrica, sus instalaciones fueron modificadas para ser utilizadas como vivienda, las cuales son ocupadas actualmente por los descendientes de los trabajadores originales. Este proceso de patrimonialización del sitio ha permitido el empoderamiento de la comunidad frente a la protección y conservación de las estructuras que se encuentran en pie.




